"El vacío de la mano se llena con la actitud y el carácter del karateka".
(Sihan, Choyu Hentona)

martes, 22 de agosto de 2017

LA AUTODEFENSA DENTRO DE UN ARTE









El Karate Do no sólo es un Camino;

El Karate se puede observar desde varias perspectivas como por ejemplo el karate deportivo, tradicional, terapéutico, espiritual, etc…, pero por ello no dejará nunca de ser un método de autodefensa dentro de una filosofía del arte, que como tal es el Karate Do. Y es precisamente en esto en lo que vamos a incidir en éste artículo, dándole el  sentido esencial que tiene dentro de la Jerarquía de Necesidades Humanas también, conocida como Pirámide de Maslow, concretamente  en el hecho innegable de que todo ser humano para poder vivir o más bien sobrevivir necesita “auto defenderse” de las agresiones externas e incluso en ocasiones, hasta de sí mismo.



LA SEGURIDAD  (entendida como  integridad física)


La Defensa Personal o Autodefensa, tal como la conocemos, es "muy  de cada individuo" como la propia palabra indica, es diferente en cada uno de nosotros puesto que cada persona la enfoca de manera distinta acorde con sus vivencias e interpretaciones y cada cual hace uso de ella adaptándola a su talante  y a su anatomía física ya que no todos somos iguales ni contenemos los mismos conocimientos, capacidad de reacción, ni la misma  fisonomía o espíritu de lucha.

La “mano vacía” es el significado en castellano del vocablo japonés” Kara- te”  y requiere de un toque personal para una defensa personal  (valga la redundancia), y es así como debería entenderse o al menos como yo la entiendo.

Distancia, mirada, guardia, estudio del peligro, capacidad de reacción o de mente fría, técnicas, metodologías e incluso psicología o valoración de las posibles vías de escape con celeridad y diligencia son rigurosamente importantes a ser tomadas en cuenta a la hora de solventar con garantías  cualquier agresión que pueda comprometer nuestra integridad física.

A cada movimiento, cada técnica, cada sentimiento, cada aplicación, ha de ser y es verdaderamente positivo que le dotemos  de esa imprimación personal  y genuina a cada parte de nuestro cuerpo, adaptándolo a nosotros mismos porque de esa manera crearemos nuestra propia personalidad de autodefensa dentro del Karate, eso sí, sin olvidar jamás las bases, sin desvirtuar su esencia tradicional recordando siempre de donde venimos y procedemos y lo que nos enseñaron.

La vivencia, el sentimiento  y la pasión que apliquemos a cada técnica, a cada movimiento, a cada mirada o en cada respiración dejara la huella del budoka y su impronta. La personalidad del artista marcial ganará en efectividad y elegancia y con capacidad de calar en los demás. 
Si no se "machacan" las técnicas y su sentido, si no se insiste y se es perseverante e implacable con ellas, si no hay pasión, constancia y entrega, dedicación e ilusión y respeto por aprenderlas, jamas se podrá hacer un uso mas o menos eficiente de de cara a un estado de agresión real o de peligro integral. 
La verdad es que ante una situación límite nuestra mente o cuerpo pueden verse paralizados, que nuestros conocimientos se congelen y seamos incapaces de reaccionar para dar uso adecuado, proporcional y congruente a las técnicas adquiridas a o largo de nuestra de vida de budokas. A todo este se suma el extremado cuidado que debemos mantener en todo momento para no incurrir en delito cuando se hacen uso de las técnicas derivadas de un practicante y, sobre todo, profesional de las artes marciales dentro del marco jurídico y penal...  ¡todo suma!     



La autodefensa ha de ser rápida, segura, breve y con técnicas y aplicaciones claras y efectivas que nos permitan alejarnos del peligro. Los movimientos y técnicas espectaculares  y de diseño o de cine suelen salirse de todo sentido práctico, autodefensivamente hablando, al menos como lo entendemos. Hay que ser en todo momento pragmático y conciso.

Distancias medias-cortas, aplicaciones y acciones directas o indirectas,  pero  rápidas y sencillas se ajustan a los parámetros exigidos en nuestro sentido de autodefensa.

Todo ello hace que las esquivas, derribos, proyecciones, luxaciones, rompimientos, bloqueos, puntos de presión, y técnicas demoledoras o de aturdimiento entren en juego en el ámbito de la distancia media-corta, sin olvidar jamás el dominio y el control de las técnicas para erradicar el daño que podamos infligir en el atacante. Debemos de reducir la agresión sin producir daños. Pensar siempre que el Karate Do no es sino un arte de enorme belleza, pero que al mismo tiempo su aplicación en la vida real, con enfoque a la seguridad personal o Karate Jutsu, es una de las vías del "camino de la mano vacía" a la autoprotección y en ello debemos pensar siempre.


Importar la filosofía de las artes marciales a la vida diaria, convirtiéndose de tal forma en un modo muy particular de vivir sin dejar de forjarse para que cualquier situación de anormalidad perturbe nuestra paz diaria y la hagamos frente con sobradas garantías de éxito.

El Karate Do no es un deporte, no es una actividad. El karate Do es un camino de vida con unos valores arraigados profundamente, obra de sus creadores y de esos viejos  y sabios  maestros, eso es cierto, pero verdad es también que al igual que otras artes marciales, el Karate Do nació como medio de autodefensa  para hacer frente a agresiones  de carácter territorial político y social y repeler invasiones, ya fueren geográficas o de la propia familia. 

En definitiva defender el honor y la integridad del ser humano, con lo que se vuelve a ese punto vital de la Jerarquía de Necesidades Humanas que es la seguridad personal  e integridad física para poder vivir, para poder seguir adelante...
para dar a entender lo que realmente queremos expresar acerca de la autodefensa dentro de este maravilloso arte marcial que es el Karate Do.  





Saray López Salinas   
  

viernes, 21 de julio de 2017

LOS GRADOS


Cinturón blanco:


 9º Kyu
El que se inicia en el Karate recibe el nombre de Kohai, es decir, principiante. El Kohai esta puro y tiene potencialmente todas las habilidades, solo falta que las descubra y eduque. El cinturón blanco que porta simboliza la ignorancia y la pureza .Ignorancia porque el aprendiz desconoce totalmente lo que le van a enseñar y la pureza  porque sus reacciones son intuitivas , de sorpresa y admiración y no están condicionadas. Todo cuanto ve le parece extraordinario, se siente fascinado por lo que le rodea y cualquier compañero le parece un consumado luchador.
Suele ponerse al final de la clase, esforzarse mas que los de la primera fila y toma el orden y la disciplina como una religión. No   desea que se acabe nunca la clase y cuando sale a la calle es un hombre totalmente nuevo. Lo poco que ha aprendido se le hace inmenso. Ve a su instructor y cinturones negros como ideales jamas alcanzables. Colaborador y entusiasta , desea practicar el kumite aunque no siempre se anima.


Cinturón amarillo:


 8º Kyu
A partir de este cinturon el karateka recibe el nombre de Sempai o alumno. Simboliza el sol que nos permite la vida y calienta nuestra atmósfera. Este es el primer cinturón de color  y por eso su portador ha estado ansioso por recibirlo y a la hora del examen muy nervioso y preguntando hasta el ultimo momento de todo. Se suele tomar como uno de los premios más importantes y se desea demostrar al sensei que no se equivoco cuando lo otorgó. El cinturon amarillo mira a los cinturones blancos con benevolencia y desea ayudarles para que tengan confianza. En el kumite es discreto, utilizando técnicas que le han enseñado , ya que cuando inicia alguna que ha visto a sus compañeros se da cuenta que le falta mucho entrenamiento para desarrollarla, por eso plantea la necesidad de entrenar todos los días y su interés por las artes marciales es enorme , consulta libros y toda clase de literatura ,hasta se interesa por el japonés y la filosofía oriental .Ve a su maestro como alguien a quien imitar dentro y fuera del dojo.


Cinturón naranja


 7º Kyu
En este grado el Sempai empieza a tomar consciencia del poder que puede imprimir el karate, no solo en la parte física sino también en la espiritual. La mentalidad cambia totalmente. Piensa que el cinturón obtenido no se lo merece y que su instructor se ha precipitado en dárselo, se ve a si mismo carente de técnica y habilidades, para no sentirse mal comienza a entrenar mucho mas duro y su actitud en el dojo se hace mas responsable que antes. Suele entrenar en sus horas libres solo o con sus compañeros, comienza a hacer preguntas de todo tipo y trata de aprender a escondidas katas para categorías mas avanzadas, ignora su potencial y la potencia de sus golpes, pudiendo provocar a veces lesiones a sus compañeros .Lo que mas le interesa es perfeccionarse para que sus compañeros no piensen que le han regalado el cinturón. En el kumite se muestra serio y con algo de dureza, sus movimientos comienzan a tener plasticidad y efectividad. Siente gran admiración por su instructor y desea pelear con el para demostrar sus progresos , nunca para ganarle.


Cinturón verde:


 6º Kyu
Simboliza la naturaleza. Es el nacimiento, la renovación. Es la etapa mas difícil y en la cual abandonan muchos de los alumnos, incluso los que han logrado técnicas superiores. El cinturón negro lo ve todavía muy lejano, y muy difícil, aunque jamas creyó llegar hasta aquí se da cuenta que apenas sabe nada de las artes marciales. Es la etapa del retroceso técnico, del cansancio muscular , puede volverse mas agresivo e intolerante con sus compañeros y perder un poco de sus habilidades en el combate reemplazándolas por contactos mas efectivos. Si su instructor no se da cuenta y le habla  explicándole esta fase, es muy probable que abandone, se sienta insatisfecho con sigo mismo y con el arte marcial que practica. Busca en otras artes marciales técnicas distintas e incluso asiste a clases sin encontrar en estas lo que busca. Su instructor debe ayudar al alumno a centrarse mas en el el aspecto filosófico de las artes marciales para encontrar el equilibrio psíquico y anular sus insatisfacciones. De no dar resultado es conveniente pedirle al alumno que deje de entrenar por un tiempo pero que asista a la clase como espectador para lograr un deseo de volver a estar practicando aquello que tanto le apasionó.


Cinturón azul:


 5º y 4º Kyu
Simboliza el agua del océano o el aire que compone la atmósfera. Este también es un cinturón conflictivo , pero para el instructor. Superada la anterior fase depresiva y de búsqueda, el alumno renace con nuevos bríos y comienza a mirar a su maestro como alguien similar a él. Ya no lo considera un dios que todo lo sabe y todo lo puede, comienza a encontrarle defectos he incluso a criticarle. Las preguntas que le hace pueden ser muchas veces para ponerle en aprietos y le puede proponer pelear con frecuencia, algunos se vuelven poco respetuosos llegando tarde a las clases para evitar los calentamientos, colaborando menos, o haciendo caso omiso a las correcciones de su instructor. La pelea con el maestro puede alcanzar una gran dureza porque el alumno quiere demostrar que el también sabe pegar y lo intentara por encima de todo, Si esto sucede y se llega a tal punto el maestro debe sin remedio dar un serio correctivo con el fin de demostrarle que todavía le queda mucho por aprender. Un golpe dado con precisión y dureza, o pedirle que demuestre públicamente lo que sabe hacer será suficiente para hacerle entrar en razón normalmente.


Cinturón marrón:


 3º a 1º Kyu
Simboliza el universo pleno, todo lo que nos rodea, lo animado y lo inanimado. Tiene la fragilidad y la fuerza del agua, la solidez de una roca, lo inaccesible del sol. Este es el mejor de los cinturones ,tanto para el instructor como para el alumno, llegado este punto ve el cinturón negro a su alcance y su entrenamiento gana en intensidad y eficacia . Su comportamiento en clase es ejemplar, llega a tiempo, colabora con la clase, aunque algunos son un poco distantes con respecto a los cinturones mas bajos, trabaja sin desaliento y sin concesiones al cansancio, viéndose a si mismo como ejemplo y pilar del dojo, perfecciona cada movimiento y cada posición , estudia toda la teoría que llega a su alcance y vuelve a ver a su instructor como aquel Dios del principio, defendiéndole siempre, tanto que pelearía por el si fuera necesario. Se da cuenta que todo lo que sabe se lo debe a su maestro y que todavía le queda mucho por aprender. Le gusta pelear con cinturones  inferiores tratándolos con rigor y eficacia, con el fin de demostrarles y demostrarse que es un futuro cinturón negro. En las peleas con su maestro se comporta duramente pero con respeto y sin sobrepasarse. Le gustan las exhibiciones en las que realiza las técnicas mas complicadas al verse con un nivel de eficacia extraordinario. 


Cinturón negro:





1º Dan a 5º Dan
El cinturón negro simboliza la solidez, el conocimiento, la seriedad y la nobleza. Es cinturón negro comienza a dominar el arte con madurez, profesionailidad y sencillez. Adquiere noción de las cosas mediante el ejercicio del entendimiento. Es el principio de un nuevo camino en el que es respetado por su instructor y hace muchas veces de ayudante. Se pone retos y los va superando progresivamente sin descanso aunque sin obsesionarse en ellos.







Javier GM

jueves, 20 de julio de 2017

EL KARATE DO, UN ARTE A SENTIR





Dice uno de mis maestros (y razón no le falta) que la gente que practica ésta disciplina marcial, en su obsesivo afán de llegar a  cinturón negro, olvida que éste noble camino es  largo e interminable, a veces tortuoso, hacia el arte en sí mismo que es, el Karate Do.
Las masas ingentes que merodean su práctica como si fuesen retos a corta-media distancia, como si lo que practicasen fuesen una serie de objetivos light o superfluos, o pasatiempos físicos que les permitan perder volumen, peso  y erradicar elementos extraños, toxinas perjudiciales de su cuerpo para sentirse bien y mejor, más “sanotes”, notándose con ello ocasionalmente “realizados” ,no suelen caer en la cuenta a la hora de  verdad  en la pantomima que han invertido, sin saber lo que es de verdad esto del Karate Do ...de lo que realmente va.
Se ignora todo lo que lleva detrás y lo que hay por delante, y luego ¿qué?, seguiremos flipando creyéndonos armas de destrucción masiva o expertos en ¿qué?.. o querremos alardear dando la sensación  de “entendidillos” de la materia en cuestión, que de poco sirve si la mente no va unida al cuerpo y alma  obviando al tiempo de la manera más necia donde nos hemos metido.
Qué es el Karate Do?, aquellos que aún no han entendido lo que entraña el arte de lucha que se creo en las Ryu Kyu, que abandonen sus “mundos de super héroes” , dejen a un lado sus llamativos cinturones de “experto”, sus  logos multidisciplinares  trofeos diplomas títulos acreditaciones fotos cenas de gala reuniones in situ, chupa cámaras, dojos lujosos  que casi siempre están enfocados a vender y merchandising de turno y a la mercantilización de este buen nombre que es mucho más que eso, es arte en sí mismo.
El Arte del Karate Do no necesita de comercialización, necesita de apasionados practicantes, constructores, creadores, almas inmersas en él y en su dedicación plena que  con humildad y sin caer en los males del Budo, (que ya  empiezan a avistarse desde el el primer kyu o cinturón marrón), lo valoran como el camino de vida que Es; si no se entiende esto el Karate Do dejara de existir como arte, dará vía libre a la ignorancia deliberada, el cretinismo y la necedad convirtiéndolo en un objeto de consumo entendido como  actividad deportiva, (odio este término).
El “Camino de la Mano Vacía” es un arte  al nivel de la pintura, la escultura, la danza, la coreografía o la música, por poner ejemplos. Cada técnica correctamente aplicada en conjunción con otras dará lugar evidentemente a una buena obra pero será sólo una fiel reproducción si el artista marcial no acaba por imprimirle un toque personal “que realmente funcione”, lo expreso así porque cualquier buen estudiante de bellas artes puede hacer una más que correcta copia de un Dalí, pero nunca será un Dalí auténtico. El artista debe siempre basar su técnica en la enseñanza aprendida de los grandes maestros y de los que cada día le instruyeron, sí, pero si se considera artista como tal, estará obligado entonces para con la labor creadora.  
Todos podemos ejecutar una Forma o Kata con pulcra corrección pero hay que ser un verdadero artista marcial para ser capaz de impregnar las técnicas con nuestro sello personal sin desvirtuar la esencia de para lo que fueron creadas sin olvidar la elegancia tan necesaria para destacar sobre el rival.
 Igualmente no es menos importante tener la fortuna de dar con buenos instructores o maestros que transmitan sus enseñanzas y conocimientos, pero aun mas lo es el saber absorber y “robar” sus tecnicas, eso marcará la diferencia de forma notable entre un artista y un karateka. (karatekas hay muchos, artistas marciales no tantos).  Aprender de  buenos maestros  y seguir su línea  ese esencial para que el Karate Do siga su proyección, en cada movimiento y mirada, en cada coordinación y explosión, en la suavidad y en la dureza…todo eso está en el universo y todo respira ahí, y ahí está el arte del  Karate Do en perfecto equilibrio y belleza envuelto en su enrome haz de luz que lo diferencia de por vida del mal llamado Karate, sin  DO, cuando alude al Karate deportivo. Eliminando el Do eliminamos el Camino porque en el  Camino reside el Arte.
No olvidemos nunca que el cinturón  blanco puro, con el que nos iniciamos en este enorme iceberg de conocimientos y cultura, es al que debemos aspirar al final de nuestras vidas como karatekas, pues el blanco a la larga es la suma de todos los colores, de todos los kyus, de todo el camino recorrido en el arte de la mano vacía.
Las diferencias  se verán, más o menos rápido  entre artistas marciales a corto o largo plazo pero aún esto no será suficiente porque también entrará en juego los señalados por la providencia. El alto ego,  y todo su entorno, no garantiza al artista relevante, si no a un vulgar practicante que aún está a años luz de entrar en el templo de los elegidos con  sus herramientas, el karategi y el obi.


“Un arte que no se basa en el sentimiento no es arte”

Paul Cézzane












Saray López Salinas


sábado, 15 de julio de 2017

DARUMA




El nombre de "Daruma" es la variante japonesa del nombre sánscrito "Dharma". Más específicamente, los significados, creencias y leyendas de Daruma se basan en el monje indio budista conocido como Bodhidharma. Para entender el significado de la Daruma, uno debe mirar más allá de la cultura popular japonesa y regresar a la India de hace casi 2000 años.
Se dice que Bodhidharma nació en el año 440, en Pallava, un Reino del Sur de la India. Fue el tercer hijo del rey Simhavarman, Bodhidharma ha sido descrito como miembro de la casta Brahman (sacerdotal) o bien de la casta Kshatriya (guerrero o gobernante). En cualquier caso, Bodhidharma se introdujo en el budismo y más tarde en la Prajnatara, maestro budista. Después de convertirse en un discípulo de Prajnatara, Bodhidharma se convirtió en su sucesor, así como el patriarca del budismo. 
Como las historias son diferentes, Bodhidharma pudo haber viajado a China bajo la dirección de Prajnatara o para una misión, mientras que él tenía más de cien años de edad. Los años de la llegada de Bodhidharma le sitúan en el rango de 475 a 520, sin embargo, todas las historias parecen coincidir en que desembarcó en el sur de China.
Al enterarse de su llegada, el emperador Wu de la dinastía Liang invitó a Bodhidharma a una audiencia real. El emperador, después de haberse proclamado a sí mismo patrón ardiente del budismo, le preguntó a Bodhidharma sobre el mérito de sus contribuciones religiosas.
Como narra la escena popular: Bodhidharma cruzó el río Yangtze en una hoja de caña o de prisa, hacia el norte. Con el tiempo llegó al monasterio del templo de Shaolin y es aquí donde varios de los acontecimientos más legendarios relacionados con Bodhidharma se llevaron a cabo.
Probablemente el más notable de esos eventos es el de la meditación de Bodhidharma durante nueve años, en los que se enfrentó a una pared de roca, posiblemente de una cueva. Sentado y mirándola durante una cantidad de tiempo prolongado, Bodhidharma luchó contra la fatiga y la somnolencia. En un arranque de frustración, Bodhidharma se cortó los párpados para poder permanecer despierto. Se cree que las primeras plantas de té crecieron en el lugar donde los párpados cayeron. A partir de entonces, los monjes, así como el resto de Asia, podría tomar el té como un medio para resistir el letargo y como ayuda en la meditación.
Otro aspecto importante de la meditación de Bodhidharma explica la forma que se presenta en la actualidad. Debido a que Bodhidharma permaneció inmóvil durante un período tan extenso, éste perdió sus brazos y piernas, se secaron. Sin embargo, Bodhidharma fue capaz de permanecer en posición vertical. Especialmente para los seguidores del Zen que creen que la energía personal reside justo debajo del ombligo, el logro de Bodhidharma se ha atribuido al descubrimiento de la fuerza interior.
Aunque Zen habría sido practicada en China durante varios cientos de años antes de Bodhidharma, sólo a él se le atribuye la introducción de la misma. En todo caso, Bodhidharma presentó un Zen de su propia Zen, Mahayana. Según una fuente, este Zen era una "espada de la sabiduría" con la que cortar las "mentes libres de las reglas, trances, y las Escrituras." Otra idea sobre el Zen y Bodhidharma sugiere que éste fue seleccionado como el patrón del Zen con el fin de reforzar su legitimidad como una verdadera secta budista.
Destacada presencia de Bodhidharma en el Templo Shaolin también ha influido en la creencia de que él fundó un tipo de arte marcial conocido ahora como el Kung-Fu de Shaolin (China).
 Algunos afirman que durante la dinastía Tang, 618-097 dC, el templo de Shaolin se hizo famoso por el grupo de monjes entrenados como guerreros a luchar con palos y sus propias manos. Sosteniendo que Bodhidharma era de hecho, de la casta de Kshatriya, después de haber sido entrenados por él mismo en las artes marciales, es posible ver por qué algunos creen que Bodhidharma a ser el primer maestro de estos monjes guerreros. Un reclamo adicional sostiene que la enseñanza de Bodhidharma de Kung-Fu fue otro medio de lucha contra el letargo que los monjes se encuentra comúnmente en las prácticas de meditación y otros que requieren un ser inmóvil.
En cuanto a la muerte de Bodhidharma, hay cuentas que murió en 528 o 534 dC, cerca del río Lo o en un área en el norte de China. Estas cuentas, sin embargo, sugieren que tres años después de la muerte de Bodhidharma, un viajero, o un funcionario, en Asia Central, visto a alguien parecido a él, llevando un bastón y una sandalia, se dirigió hacia la India. Después del incidente se informó, el lugar de enterramiento supone de Bodhidharma se comprobó, la tumba estaba vacía a excepción de una sola sandalia.
Los japoneses, sin embargo, tiene un final diferente para Bodhidharma. Según esta versión, Bodhidharma viajó a Japón en, una vez más, una hoja de caña o de las acometidas a través del mar en el 613 dC A lo largo de una carretera, la historia, el príncipe Shotoku Taishi encontrado Bodhidharma que se reencarnó como un mendigo. Después de darle comida, bebida y ropa, el príncipe volvió al día siguiente sólo para encontrar que había muerto. Hoy en día, en Oji, Japón, hay piedras que marcan los lugares donde el príncipe y Bodhidharma se dice que se han reunido.


Javier GM